La crisis sanitaria ha provocado una aceleración de la transformación digital del sector minorista. La experiencia del cliente está ahora en el centro de las preocupaciones de los minoristas, y la gestión omnicanal se ha convertido en un factor clave de éxito en los últimos años.
Gracias a la experiencia de nuestra comunidad de consultores, hemos identificado seis grandes problemas de rendimiento para los minoristas en la actualidad:
1. Cuestiones específicas según el tipo de producto vendido: el caso particular de los supermercados.
Aunque la gran distribución está más madura en cuanto a la gestión de la logística omnicanal, sigue enfrentándose a retos de volumen y rentabilidad. La competencia de Amazon y la caída de las ventas de productos no alimentarios en los hipermercados les obligan a controlar sus costes laborales y automatizar sus procesos para mantener una rentabilidad suficiente.
2. La necesidad de desarrollar una experiencia del cliente coherente y sin fisuras en todos los canales.
Los consumidores esperan una experiencia sin fisuras, ya sea en la tienda, en línea o a través de aplicaciones móviles. Por tanto, los minoristas deben asegurarse de que todos los canales estén perfectamente integrados y ofrezcan una experiencia unificada a sus clientes.
3. Gestión eficaz de las existencias para evitar que se agoten y optimizar la disponibilidad de los productos.
La gestión omnicanal implica gestionar un inventario centralizado y sincronizar las existencias entre los distintos canales de venta. Los minoristas deben implantar soluciones de gestión de existencias en tiempo real para evitar que se agoten y maximizar las ventas.
4. Utilizar los datos para tomar decisiones con conocimiento de causa.
Los minoristas tienen acceso a una enorme cantidad de datos procedentes de diversos canales. Analizando estos datos, pueden obtener información valiosa sobre el comportamiento de los clientes, las tenden
cias del mercado y el rendimiento de los canales. Utilizando esta información de forma estratégica, los minoristas pueden tomar decisiones con conocimiento de causa para mejorar su rendimiento.
5. Adaptarse a las nuevas expectativas de los clientes en materia de entregas y devoluciones.
Los consumidores exigen opciones de entrega flexibles, como la entrega en el mismo día o en un punto de relevo. Además, las políticas de devolución deben ser sencillas y prácticas para fomentar las compras. Por tanto, los minoristas tienen que desarrollar soluciones logísticas innovadoras para satisfacer estas expectativas.
6. La importancia de trabajar con socios y proveedores.
La gestión omnicanal implica a menudo colaborar estrechamente con proveedores y socios logísticos para garantizar una entrega eficiente y coordinada. Una buena colaboración ayuda a optimizar los plazos de entrega, reducir costes y mejorar la experiencia del cliente.
Le agradecemos su interés por nuestro artículo y esperamos que le aporte información valiosa sobre cómo optimizar la gestión omnicanal en su empresa. No dude en enviarnos sus comentarios y preguntas. Estamos aquí para apoyarle en su viaje de transformación y ayudarle a alcanzar sus objetivos de rendimiento.